¿Te imaginas que el Nissan Leaf que conocíamos desapareciera por completo?
Lo que comienza a fabricarse en Sunderland no es sólo un nuevo modelo, sino una declaración de intenciones. Nissan da un paso firme en Europa, refuerza su compromiso con la movilidad eléctrica y transforma su pionero de cero emisiones en un crossover eléctrico que responde a las exigencias del mercado actual. Y todo esto lo hace desde una de sus plantas más estratégicas.
En este artículo, te explicaremos qué implica el inicio de la producción del nuevo Leaf, por qué Sunderland es crucial, qué cambios hay a nivel técnico, industrial y estratégico, y cómo este modelo se enmarca en el futuro eléctrico de Nissan en Europa. ¡Sigue leyendo! Este Leaf es más significativo de lo que parece.
El nuevo Nissan Leaf comienza su producción en Sunderland como un crossover eléctrico de tercera generación, fabricado sobre la plataforma CMF-EV, con una batería de hasta 75 kWh, carga rápida de 150 kW y un precio estimado por debajo de 42.000 euros, todo ello como parte de la estrategia EV36Zero de Nissan en Europa.

El nuevo Nissan Leaf comienza un nuevo capítulo en Sunderland
El inicio de la producción del nuevo Nissan Leaf en Sunderland marca un cambio significativo para la marca japonesa en Europa. No se trata de una simple mejora, sino de una transformación profunda en concepto, enfoque industrial y posicionamiento en el mercado.
Este Leaf ya no es el compacto eléctrico que marcó el inicio de la movilidad eléctrica hace más de diez años. Ahora se presenta como un crossover eléctrico, adaptándose mejor a las preferencias actuales de los consumidores europeos. Más alto, más robusto y con una arquitectura técnica completamente renovada, este modelo ha sido diseñado para competir en un entorno mucho más exigente.
Además, Nissan ha elegido Sunderland por su relevancia estratégica. Esta planta vuelve a ser el núcleo de su ofensiva eléctrica, combinando experiencia, inversión y una cadena de suministro cada vez más localizada.

De pionero a crossover eléctrico de tercera generación
Durante años, el Leaf fue sinónimo de una movilidad eléctrica asequible. Sin embargo, el mercado ha evolucionado, y Nissan también lo ha hecho. En esta tercera generación, el modelo deja atrás el formato compacto tradicional y se transforma en un crossover, más en línea con la demanda actual.
Este cambio va más allá de lo estético; implica una nueva forma de pensar el producto, desde la posición del conductor hasta la optimización del espacio interior. El resultado es un vehículo eléctrico diseñado para familias y el uso diario, sin sacrificar la eficiencia.
Este nuevo enfoque también permite al Leaf integrarse de manera más efectiva en la gama eléctrica de Nissan en Europa, donde la electrificación ya no es una meta futura, sino una realidad tangible.

La plataforma CMF-EV como fundamento técnico del nuevo Leaf
Uno de los aspectos fundamentales del nuevo Leaf es la plataforma CMF-EV, desarrollada por la alianza. Esta arquitectura modular fue concebida desde sus cimientos para vehículos eléctricos, lo que representa una diferencia significativa respecto a plataformas adaptadas de modelos anteriores.
Entre sus principales beneficios se encuentran:
- Integración del paquete de baterías en el suelo
- Mejor distribución del peso
- Mayor rigidez estructural
- Más espacio en el interior
- Mejora en la comodidad y eficiencia energética
Gracias a esta base, el nuevo Leaf se beneficia de una puesta a punto más sofisticada y de una experiencia de conducción más equilibrada, especialmente diseñada para el uso en Europa.
Batería de hasta 75 kWh: un avance clave en autonomía
Uno de los desarrollos más relevantes de esta generación es la batería de hasta 75 kWh. Este aumento de capacidad coloca al Leaf en una posición mucho más competitiva frente a otros modelos eléctricos en el segmento de los crossovers.
Con esta mayor capacidad, se pueden cubrir con facilidad los desplazamientos diarios y realizar viajes de media distancia sin preocupaciones. Aunque Nissan no ha revelado cifras exactas de autonomía homologada, la combinación de capacidad y eficiencia promete un uso mucho más versátil.
Además, este salto indica la evolución tecnológica de la marca, que ha aprendido valiosas lecciones desde las primeras versiones del Leaf y las aplica en este producto más maduro.

Carga rápida de 150 kW: menor tiempo en carga
La batería es solo una parte del rompecabezas, y su eficacia está relacionada con la carga. En este sentido, el nuevo Leaf es compatible con carga rápida de hasta 150 kW, una cifra que resulta muy relevante para su posicionamiento en el mercado.
Esto disminuye considerablemente los tiempos de recarga en estaciones de alta potencia, algo esencial para viajes largos por Europa. Menos tiempo conectado y más tiempo conduciendo, que es lo que realmente buscan los usuarios.
Con esta capacidad, el Leaf se aleja de la imagen de un eléctrico urbano limitado y se posiciona como un vehículo eléctrico versátil, listo para diversos escenarios de uso.
Precios estimados: por debajo de 42.000 euros
Nissan también ha sido clara en su estrategia de precios. La marca anticipa que la versión de entrada del nuevo Leaf estará por debajo de los 37.000 euros, mientras que la variante con la batería de mayor capacidad se situará por debajo de los 42.000 euros.
Este enfoque busca mantener al Leaf en una categoría competitiva dentro del mercado europeo, especialmente frente a otros crossovers eléctricos que fácilmente superan esos límites.
Además, estos precios podrían ajustarse aún más gracias a incentivos gubernamentales, algo que en muchos países europeos sigue siendo decisivo.

Sunderland: el núcleo eléctrico de Nissan en Europa
La planta de Sunderland, en el Reino Unido, vuelve a jugar un papel principal. En esta fábrica se han ensamblado todas las generaciones del Leaf para Europa, y ahora vuelve a asumir un rol estratégico en la hoja de ruta eléctrica de Nissan.
La fábrica no es nueva, pero sí ha experimentado una profunda transformación. Nissan ha decidido modernizarla para adaptarse a un aumento en la producción de vehículos eléctricos, asegurando así su viabilidad a largo plazo.
Este compromiso refuerza la presencia industrial de Nissan en Europa, dejando claro que Sunderland no es solo una planta más, sino un pilar fundamental de su estrategia.
Una inversión industrial de 450 millones de libras
Para llevar a cabo esta nueva etapa, Nissan ha invertido 450 millones de libras esterlinas, equivalentes a más de 510 millones de euros, en la transformación de la planta.
Esta inversión ha permitido:
- Incorporar nuevas prensas
- Instalar robots de última generación
- Crear líneas específicas para eléctricos
- Modernizar sistemas logísticos
- Integrar la producción de baterías
Más de 300 millones de libras se han destinado directamente a operaciones en el Reino Unido, consolidando empleo y capacidad productiva.
Nueva línea de producción dedicada a eléctricos
Una de las novedades más importantes es que el nuevo Leaf se produce, por primera vez, en la línea de producción 2, diseñada exclusivamente para vehículos eléctricos.
En generaciones anteriores, el Leaf compartía línea con el Qashqai de combustión. Ahora, Nissan separa los procesos y optimiza los flujos, mejorando la eficiencia y la calidad.
Este cambio convierte a Sunderland en un auténtico centro eléctrico, capaz de responder a la demanda actual y futura de vehículos de cero emisiones.
Modernización del taller de pintura y nueva gama de colores
La renovación de la planta también abarca el aspecto estético. El taller de pintura ha sido modernizado para ampliar la variedad de colores del nuevo Leaf.
Entre los nuevos colores destacan:
- Sukumo Blue
- Luminous Teal, un vibrante tono turquesa
Estos acabados ref



