Durante los últimos meses, se había notado un movimiento sutil en la industria automotriz. Algo grande estaba por llegar. Ahora es oficial: MG ha anunciado que comenzará a ensamblar vehículos en Brasil a partir de 2026. Esta declaración no solo marca una nueva era para la compañía, sino que también tiene el potencial de transformar el panorama automotriz en América Latina. Te invitamos a seguir leyendo, ya que lo que se avecina podría tener un impacto significativo.
Está claro para nosotros que MG está tomando decisiones calculadas. La marca, actualmente bajo el ala de SAIC, está implementando un plan que integra electrificación, precios competitivos y una fuerte presencia local. Brasil se convertirá en el núcleo de esta estrategia, desde donde todo puede crecer.
Este movimiento posiciona a MG como una de las marcas chinas más comprometidas con la industrialización en América Latina, apostando por el ensamblaje local, la electrificación accesible y la expansión regional desde Brasil.

MG inicia una nueva etapa en América Latina
MG está atravesando una transformación significativa. No es simplemente una marca británica del pasado que se ha reinventado. Hoy en día, se trata de una empresa global, respaldada por China y con una estrategia definida. En América Latina, su crecimiento ha sido constante pero mesurado. Sin embargo, el anuncio del ensamblaje de vehículos en Brasil desde 2026 representa un cambio trascendental.
La región ofrece volumen, escalabilidad y un consumidor cada vez más receptivo a nuevas tecnologías. Además, Brasil se establece como un centro industrial estratégico. Producir allí permite reducir costos logísticos, evitar impuestos de importación y reaccionar rápidamente ante las demandas del mercado. MG ha comprendido esta dinámica y ha decidido apostar fuerte.
Este movimiento también pone de manifiesto la confianza que SAIC tiene en el potencial de la región. No se trata solo de vender más vehículos, sino de integrarse en el tejido productivo local, lo que transforma la percepción de la marca y altera las reglas del juego.
Brasil: el epicentro industrial de MG
La elección de Brasil no es casual. El país dispone de infraestructura adecuada, proveedores, mano de obra calificada y experiencia en el ensamblaje de múltiples marcas. Además, está experimentando una recuperación industrial sostenida con políticas que promueven la producción local y la electrificación.
Para MG, establecerse en Brasil significa competir en igualdad de condiciones con otras marcas que ya producen en el país. También se traduce en una mejora de la competitividad en los precios finales, algo esencial para una marca que se posiciona como accesible.
Creemos que Brasil será más que un simple centro de producción; se convertirá en un laboratorio regional. Desde allí, podrían salir modelos adaptados a las preferencias de los consumidores latinoamericanos, lo que abre un abanico de posibilidades muy interesante.
La planta seleccionada: Pace, en Ceará
El proyecto se llevará a cabo en Horizonte, estado de Ceará, dentro del complejo industrial gestionado por Comexport. Allí se encuentra la Planta Automotiva do Ceará (Pace), un centro multimarcas que ya ha demostrado su flexibilidad y capacidad operativa.
Esta planta tiene un pasado reciente. Comexport adquirió la antigua instalación de Troller y la transformó. Actualmente, Pace ensambla modelos para diversas marcas, incluida General Motors con su Chevrolet Spark EUV.
Elegir esta planta reduce riesgos para MG. Ya está en funcionamiento, conoce los procesos y tiene una logística eficiente. Esto acelera los tiempos de implementación y reduce la inversión inicial. Sin duda, una decisión muy astuta.
Capacidad productiva y experiencia acumulada
La planta Pace no es improvisada. Cuenta con una capacidad total de 80.000 vehículos anuales, lo que le permite absorber nuevos proyectos sin saturarse. De hecho, se espera que produzca alrededor de 8.800 unidades del Spark EUV el año próximo.
Esta experiencia es fundamental. Ensamblar un vehículo eléctrico implica procedimientos diferentes a los de un automóvil convencional. Requiere protocolos específicos, formación técnica y un control de calidad riguroso. Pace ya se encuentra en este proceso.
MG se beneficiará de esta curva de aprendizaje, lo que minimiza los errores en el arranque. Para 2026, la planta estará aún más preparada.
Modelos CKD y SKD: flexibilidad estratégica
Según información preliminar de Autoesporte, MG ensamblará sus vehículos utilizando esquemas CKD y SKD, con kits provenientes de China. Este enfoque es común en las etapas iniciales de industrialización.
Las ventajas son evidentes:
- Inversión inicial más baja
- Flexibilidad para cambiar modelos
- Adaptación gradual a la demanda
- Rápida implementación
Este esquema permite a MG explorar el mercado, ajustar volúmenes y evaluar qué modelos son más populares. Y, si el negocio lo justifica, avanzar hacia una mayor integración local en el futuro.
Lo vemos como una etapa lógica: primero ensamblar, luego profundizar.
¿Qué modelos podría ensamblar MG en Brasil?
Aunque MG no ha confirmado oficialmente los modelos, ya existen rumores que tienen sentido. Los candidatos naturales podrían ser:
- MG S5
- MG4
- MG4 Urban
Estos modelos se alinean con la estrategia regional. Son compactos, electrificados y competitivos en precio. Además, algunos ya tienen presencia o proyección en mercados de América Latina.
El MG4, en particular, es un modelo clave. Un hatchback eléctrico que combina un diseño atractivo, buena autonomía y precios accesibles. Producirlo en Brasil podría hacerlo aún más accesible para los consumidores.

MG4 y MG4 Urban: eléctricos con aspiraciones regionales
El MG4 se ha convertido en uno de los pilares eléctricos de la marca. Su versión Urban, enfocada en el uso urbano, amplía su atractivo. Ambos modelos responden a una creciente demanda de vehículos eléctricos compactos.
Fabricarlos en Brasil permitiría:
- Disminuir los precios finales
- Aumentar la disponibilidad
- Proveer rápidamente a la región
- Evitar aranceles de importación
Esto podría facilitar la adopción de vehículos eléctricos en mercados donde el precio sigue siendo una barrera. MG parece decidida a superar este obstáculo.
MG S5: un SUV con gran potencial
El MG S5 también está entre los rumores. Y no es sorprendente, ya que los SUV compactos son muy populares en el mercado regional. Un modelo electrificado producido localmente tendría un gran atractivo.
Además, este tipo de vehículo se adapta bien a diversos mercados. Desde Brasil hasta sus países vecinos, el formato SUV sigue siendo el preferido. MG lo sabe y podría hacer una fuerte apuesta en este segmento.
Efecto en la competitividad regional
La decisión de ensamblar vehículos en Brasil a partir de 2026 mejora la posición competitiva de MG frente a competidores que ya producen en la región. Estas marcas tienen una ventaja inicial, y MG busca equilibrar el escenario.
Con producción local, la marca podrá:
- Ajustar precios
- Optimizar tiempos de entrega
- Adaptar versiones
- Responder a cambios regulatorios
Todo esto se traduce en mayor agilidad comercial, algo invaluable en un mercado tan dinámico.
Electrificación y plan a largo plazo
MG ha dejado claro su enfoque: la electrificación es fundamental. Y Brasil, con su matriz energética favorable, es el lugar ideal para promover esta transición.
Este proyecto abre la puerta a nuevos vehículos eléctricos producidos en la región, no solo para Brasil, sino también para abastecer a mercados vecinos de manera más eficiente.
Además, la producción local ayudará a cumplir con futuras regulaciones ambientales y posiciona a MG como un actor comprometido con la movilidad sostenible.
SAIC y su visión global
Detrás de MG se encuentra SAIC, uno de los gigantes industriales de China. Su experiencia global se refleja en decisiones como esta. No actúan al azar; investigan y ejecutan con precisión.
SAIC ha demostrado su capacidad para operar en diferentes continentes. América Latina es el próximo paso lógico, y MG está a la vanguardia de este avance.
Este proyecto en Brasil podría ser solo el inicio. Si tiene éxito, no sería sorprendente ver más inversiones, más modelos y una mayor integración local.
El contexto industrial en Brasil
Brasil está viviendo un momento particular. Varias automotrices de Asia y Europa están considerando expandir o reactivar sus líneas de producción. El esquema de ensamblaje local está ganando impulso.
Para MG, establecerse ahora es oportuno. El mercado se está reactivando, existe demanda y hay infraestructura disponible.
Además, el consumidor brasileño es cada vez más receptivo a las marcas chinas. La percepción ha cambiado, y ahora se valora la relación calidad-precio. MG se mueve bien en este terreno.
Logística, tiempos y eficiencia
Uno de los principales beneficios del ensamblaje local es la logística. Importar vehículos completos implica largos tiempos y altos costos. Con la producción en Brasil, esos tiempos se acortan.
Esto permite a MG responder mejor a la demanda, ajustar inventarios y evitar quiebres de stock. En mercados volátiles, esta flexibilidad es crucial.
Creemos que este aspecto será determinante para su éxito en la región.
Comienzo de operaciones: el horizonte 2026
El inicio de operaciones está programado para finales de 2026. Este plazo incluye:
- Mejoras en la infraestructura
- Capacitación del personal
- Instalación de líneas específicas
- Pruebas de calidad
No es un proceso inmediato, pero es realista y demuestra una buena planificación.
MG no tiene prisa; prefiere hacer las cosas bien. Y eso, a largo plazo, se reflejará en resultados positivos.
¿Qué implica esto para América Latina?
Este anuncio no solo afecta a Brasil, sino a toda la región. Con una base productiva local, MG podrá expandirse con mayor fuerza en América Latina.
Los países que actualmente reciben vehículos importados podrían beneficiarse de precios más bajos y una mayor disponibilidad. Esto podría cambiar la dinámica competitiva en varios mercados.
Para el consumidor, esto generalmente se traduce en mejores precios y más opciones.
Una estrategia que establece tendencias
MG no está sola en este camino. Otras marcas chinas están siguiendo pasos similares. Cada anuncio suma y refuerza una tendencia: la industrialización regional de marcas asiáticas.
Este proceso no es efímero; ha llegado para quedarse, y MG quiere ser un jugador clave en esta transformación.



